domingo, 22 de enero de 2017

CARTA PARA LA QUE SIEMPRE ESTÁ



Esta carta va dirigida a quien es sin dudas la persona que más valoro en el mundo, una de las personas que más aprecio y de la que mejores recuerdos tengo.

Aclarar ante todo,  que ella es orgullosa, difícil y en ocasiones imposible.

A pesar de ello, no son sus virtudes lo que la hacen increíble, son sobre todo sus defectos…. Esos pequeños defectos son los que hacen que sea querida por mí.

Las grandes personas no son grandes por sus virtudes, sino por esos pequeños defectos, los que hacen que todo el conjunto sea un éxito.

Agradecer, cada momento, cada sensación y cada vez que me ha ayudado, está demasiado visto, asique voy a decir algo un poco en desacuerdo con lo establecido normalmente.
Agradecerte tener defectos. … esos defectos que te hacen única.
Eso es lo que te voy a agradecer esta vez.
Por todo lo que sabemos, añadir simplemente que ella será para mí un tesoro, la mitad de mi alma y sin duda alguna, mi amiga.
A pesar de todas las veces que ha rechazado mis caricias, mis besos y mis palabras….. te quiero y seguiré siendo tu incondicional el resto de mi vida. Siempre que aclames mi nombre en mi busca, allí apareceré, para ofrecerte lo mejor de mí.
Porque además….
Si supieras la de veces que te he visto en línea, y he tenido miles de ganas de escribirte, pero no lo he hecho por miedo a que te enfadaras. La de veces que he escrito una parrafada que no serviría para nada y he mirado fijamente el botón de enviar, para terminar borrando todo de golpe. Lanzando el móvil contra la cama. Para cogerlo cinco minutos después y volver a repetir todo. Si almenos supiera que te acuerdas alguna vez. Que no fue algo sin importancia para ti. Aunque apenas nadie lo sepa. Si….. Hablo de aquellas conversaciones interminables en las cuales me contabas todas tus inquietudes. Si supiera si pensaste igual que yo. Y también terminaste borrando porque me querias contar algo importante. Si supieras las veces que me he dormido con el móvil al lado, por si me hablabas inesperadamente otra vez. Como antes. Si supieras las ganas que he tenido de mandarte a la mierda por tus contestaciones. Si supieras las veces que he recordado que hablábamos enserio y terminábamos riéndonos. Si supieras que el viernes pasado, al salir de fiesta, estuve meditando acerca de mi comportamiento estos últimos días. Yo, que juré ser tu amigo pase lo que pase, he cometido una falta…. Yo, que jure que nunca lo haría, pensé que era una cosa sin importancia. A pesar de ello, lo contaste, y eso es porque sientes inquietudes en tu interior, cosa que no me lo perdono, ya que estoy aquí  a tu lado precisamente para borrarte inquietudes, no para creártelas. La verdad es que no me siento muy bien en estos momentos y menos aun cuando miro hacia el corcho y veo el post-it rosa. “Amigos para siempre” pone con tu letra…. Maldita sea, me hice un juramento a mi mismo y sin darme cuenta, creo que lo he roto y… si supieras… si supieras….
Si supieras que te quiero.
Aunque no sirviera para nada.
A pesar de tu orgullo
A pesar de tu carácter fuerte en numerosas ocasiones
A pesar de la calidez de tu regazo….. Ese regazo que rara vez he logrado sentir cerca de mi
A pesar de nuestras diferencias
Siempre estaré aquí., a tu lado.


Con cariño me despido, no es necesario poner nombre ni dirección en la carta…. Ya sabes quién soy, a ti no te gustan las cosas innecesarias, asique no considero necesario poner nada.
P.I.V.

No hay comentarios:

Publicar un comentario